¿Por qué me miras? ¿Por qué sonríes? ¿Por qué lo haces? No. Para. Para porfavor. Que me encanta que lo hagas. Que me encantas. Y no deberías. Pues no estoy hecha a tu medida. Pues nuestros caminos no se crearon para cruzarse. Tus ojitos. Me vuelven loca. Confusión. Subrealismo. Amor. Odio. Amor una y otra vez. Eres de ella. Mío no. No aguanto más. Maldigo el día en el que se te ocurrió entrar sin llamar a la puerta antes. Mi corazón me dice a gritos que salte. Pero, ¿debo hacerlo? ¿Estarás ahí para cojerme cuando me caiga? No creo. Confusión otra vez. No me convienes. No te convengo. Pero te quiero tanto. Tanto, tanto, tanto. Que me digan lo que quieran. Que yo ya lo sé de sobra. Que os jodan si os jode. ¿Que no debo? Ya, pero quiero. Sí, quiero, quiero y quiero tenerte todo el tiempo. Sé que puedes hacer cosas maravillosas con tu boca a parte de sonreir. Que cojones, ¡déjame probarte! Déjame inspeccionar con mi cuerpo cada parte del tuyo. Y cada parte de cada parte. Cuanto más afondo mejor. Respira. Hondo, muy hondo. Es como si estubieras aquí. Todo tan absolutamente perfecto. Tan perfecto como tú. Solo nosotros. No hay ni importa nada más. Abro los ojos. De nuevo despierto con una sonrisa. Sí, he vuelto a soñar contigo. Y como siempre he vuelto a darme cuenta de que no era más que eso. No más que un sueño. Subrealismo.. Otra vez.
Ojalá.