Tan cerca pero a la vez tan lejos, me duele ver que juegas a tu aire sin al menos pararte a observar el daño que causas. Más me duele que el daño me lo causes a mí, y que mi cabeza no deje que me aleje de tu cuerpo ni una sola mílesima de segundo. Porque tienes ese algo, que te hace diferente y a la vez tan parecido a los demás. Te he dicho mil veces que no me pongas la miel en la boca y cuando la abra me la quites, que tus costumbres me dejaron de gustar hace mucho. Que atraigas no quiere decir que valgas, que a menudo lo confundes.. Y prefieres gustar antes que demostrar que mereces ser gustado. Pero sí, me encantas y sé todas las consecuencias que eso conlleva.. Que ojalá fueran buenas, y ojalá reaccionaras a tiempo y cambiaras las cosas. Porque tu puedes cambiarlas, si no lo haces es porque no quieres y creéme que deberías. Algo tan perfecto y dulce a primera vista no puede destapar luego algo tan amargo. Besos dulces. Despedidas amargas. Dulces te quieros. Amargas mentiras.. Se ha convertido en rutina, reír, llorar, caerse, levantarse, y volver a caer. Mejora lo inmejorable. Supera los límites y rompe los esquemas. Crece. Ayudame a que crezcamos. Te quiero y me quieres, ¿no? Llegó la hora de demostrarlo.
vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gasoil. Me angustia el cruce de miradas, la doble dirección de las palabras y el obsceno guiñar de los semáforos. Me arruinan las prisas y las faltas de estilo, el paso obligatorio, las tardes de domingo y hasta la línea recta. Me enervan los que no tienen dudas y aquellos que se aferran a sus ideales sobre los de cualqiera. Me cansa tanto tráfico y tanto sin sentido. Parado frente al mar mientras el mundo gira..."
