Por fín vuelvo a respirar
vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gasoil. Me angustia el cruce de miradas, la doble dirección de las palabras y el obsceno guiñar de los semáforos. Me arruinan las prisas y las faltas de estilo, el paso obligatorio, las tardes de domingo y hasta la línea recta. Me enervan los que no tienen dudas y aquellos que se aferran a sus ideales sobre los de cualqiera. Me cansa tanto tráfico y tanto sin sentido. Parado frente al mar mientras el mundo gira..."
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jueves, 19 de diciembre de 2013
miércoles, 18 de diciembre de 2013
¿Dulce? Navidad
Una serie de días que por deber o por costumbre son felices para todos llaman ya a nuestra puerta para que les acojamos con la mayor de nuestras sonrisas o con el mayor de nuestros esfuerzos. ¿Podemos decir que La Navidad tiene un significado común y universal? Festividad religiosa, familia, descanso, conciencia, respaldo, recuerdos, dinero o unas semanas más. Todo eso y mucho más, o mucho menos. A mi siempre me ha gustado verla desde un punto de vista positivo fuera cual fuera el enfoque que le diera: si bien era un enfoque ya positivo de por sí, a cumplir con mis objetivos; si no, a sacar de lo malo lo mejor y a plantarle cara a uno mismo. Tal vez no sea de esas personas que involucra valores trascendentales en todo este asunto para lograr una mejor accesibilidad a la felicidad, pero si tengo muy claro que ésta cada Diciembre se me presenta en casa y con cautela da dos toquecitos a mi puerta. Quizás este año sea uno de los que más he dudado sobre el modo de recibirla, mas finalmente creo oportuna la presencia de alguien a mi lado para hacerlo. Alguien importante en quien depositarlo todo, toda la carga de las pérdidas, de los fracasos, del dolor... Y toda la fuerza de las ganancias, de las victorias, de la satisfacción acumulada en este último año. Sé muy bien quien es ese alguien que merece que esta festividad la celebre por y para él, que merece mi compañía y mi agradecimiento junto con mis más sinceras felicitaciones. No te tengo miedo 2014, no temo por el cumplimiento de mis propósitos o por la posible montaña emocional que acarrean siempre los comienzos. Esta vez estoy bien agarrada, bien sostenida y muy bien cuidada. No hay cabida para miedos, solo para viajes que culminen en metas alcanzadas. Gracias amor mío, por estos nueve meses, por estas nueve primaveras.
martes, 17 de diciembre de 2013
Un mal día lo tiene cualquiera
Si pierdes la fe en el futuro estás acabado, ¿qué te queda?
Si no quieres que la angustia te invada planifícalo.
Si no quieres que la angustia te invada planifícalo.
lunes, 16 de diciembre de 2013
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