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sábado, 26 de febrero de 2011

-Buenos días princesa, he soñado toda la noche contigo, íbamos al cine y tu llevabas aquel vestido rosa que me gusta tanto, solo pienso en ti princesa, pienso siempre en tí.
Buenos días, buenas tardes, buenas noches quiero darte.. Contarte como me ha ido en el trabajo y aburrirte. Cenar viendo una peli sin rencores por besarte, y hacerte luego el amor tantas veces como aguante. Firmarnos de alegría sin papeles de por medio, discutir seguidamente y encontrar siempre el remedio. Mirarnos a los ojos cada uno es un extremo, el mar y el cielo convirtiendo el mundo en nuestro. Despellejar toda tu ropa, mi objetivo, tu desnudo.. Bromear mordiéndote en la mejilla del culo.
Observarte a mi lado y examinar todas tus curvas, seguidamente el saboreo de toda tu carne cruda. Sin dudar mis sentimientos querernos hasta ancianos, saciarnos con placeres despacito y con amor. Con esfuerzo incomparable sin parar y sin cansarnos, la sabanas son olas movidas por Poseidón. Llevarte al cine los domingos, recorrer España en moto, tener que levantarme pronto y reparar los cuadros rotos..
Un beso nuestro es un regalo entre nosotros y privado, me encanta decirte esta frase y es que estoy enamorado. Cada día te echo en falta entre las sábanas y almohadas, das razones a mi vida y sin tí ya no encuentro nada. He llorado por nosotros aunque tu no me hayas visto, tantas lágrimas perdidas entre polvo de mi piso, lo que dios quiso.. Que no lo separe el hombre, quiero volver a discutir, tener un hijo igual el nombre, solo quiero ser feliz y que lo seas junto a mí. Pedirte un día el matrimonio y sin dudar digas que sí, eres mi musa mi cuestión, mi razón, ¿y que soy yo?. Comparable con mi vida, no se vivir sin corazón y la razón de esta canción ni la encuentro ni la busco.. Sin intención de reconquista veinte mares los que surco, como meses a tu lado mas pecados que interfieren, siento haber sido un humano al que las situaciones hieren, me desvivo por tu aliento en la nuca o bien mi boca. Despellejando tantas rosas y dejarla florar rota, la fauna hambrienta, el hambre atienta, inspírame cuando la mente este sedienta, pero los días alientan, contentan al esclavo, que no escarmienta y sigue queriendo un buen bocado, te echo de menos princesa.

sábado, 19 de febrero de 2011

teechotantodemenos

-Yo soy feliz enamorada de tí.
+Ya.. Pero a la vez te haces daño tu sola enana. Y no quiero que te hagas daño por nada del mundo..
-Ya pero bueno no se, me encanta que me encantes, soy feliz queriéndote te tenga o no, más si te tuviera claro.. Pero soy feliz y gracias a ti, y eso es lo que cuenta.
+¿Eres feliz? ¿Segura?
-Si, siempre lo podría ser más pero lo soy.
+Yo quiero que seas feliz enana..
-Me basta con que me digas que me quieres para serlo.
+Sabes que te quiero mucho.. Pero lo que yo quiero es demostrartelo todos los días a todas horas.. Te quiero tanto enanita.
-Pf, y yo quiero que me lo demuestres.. Y quiero salir a la calle, y encontrarte y no soltarte, y que nos miren y no puedan decir nada.
+Y yo princesita.

Dicen que nadie puede elegir de quien enamorarse..
Y esque son esos momentos a solas, esa boca y esos ojitos que me controlan por completo desde el momento en que se clavan en los míos y se van acercando despacio.. Y entonces siento esa sensación de querer y no poder tener, como cuando tenías cinco años y veías a través del cristal de una tienda esa enorme piruleta de colores que tanto te llamaba la atención, tan grande y perfecta, ganas de comertela cada vez que pasabas por delante. Pero nunca llegaste a probarla, por vergüenza, por miedo a pedir algo que no necesitabas.. Y que a la vez querías, que te llamaba la atención, que deseabas degustar con algo más que con tu propia imaginación. Porque soñar muchas veces nos hace felices, pero todavía más si pudiesemos hacer realidad todo lo que soñamos. Y para que eso ocurra, a veces nos toca arriesgar, y dejar a un lado muchas otras cosas que podríamos perder y que a la vez queremos.
Pero esque él se acerca y ya pierdo el control, mi cuerpo y mi cabeza no saben como actuar, y me dejo llevar.. Y es un hola, fumarnos un piti, y reír, hablar, compartir sueños, compartir la infancia que no pudimos vivir juntos, y otro piti, y seguir riendo, y nos acercamos.. Es poco tiempo pero hay confianza, lo siento, y el también lo siente. Y ya no hay vergüenza alguna, e indirectamente le doy a entender que sin el no sería nadie, lo entiende a la primera, y me sigue el juego, y luego yo, y luego el, y nos hacemos un peta, y vuelan sueños, sueños escondidos por miedo a hacerse público.. Y te das cuenta de que es lo mejor que podrías haber echo, abrirte, soltarte, y gritar a los cuatro vientos que le quieres sin temor a que nadie te escuche, que el ya forma parte de tu vida y que deseas pasar el resto de tus días a su lado. La gente importa una mierda, solo estamos nosotros dos.. Y ya no nos hace falta nada más.

lunes, 14 de febrero de 2011

Dicen que nadie puede elegir de quién enamorarse, que el respeto se gana, que el amor se siente, que el extrañar es bueno. La gente sabia dice que no hay que llorar por el pasado, no hay que preocuparse por el futuro, sólo hay que vivir el presente, hay que sembrar para cosechar, amar para ser amado, hay que perder para ganar, llorar para saber sonreír, caer para aprender. Las personas que saben dicen que hay que confiar en el tiempo, porque suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades, que el tiempo es oro. Todos nos dicen que nadie puede dañarnos sin nuestro consentimiento, que si alguien nos lastima es porque nosotros le otorgamos ese beneficio. Dicen que el amor no es sufrir, que el amor no es perdonar lo “imperdonable” porque hay cosas que no se perdonan, no se olvidan, no se borran ni de la cabeza ni del corazón, pero que de esas cosas se acaban aprendiendo para la próxima. Dicen que uno no aprende hasta que tropieza, que cometer errores es casi la única manera de aprender algo, que el que no arriesga, no gana y que el que tiene miedo a fracasar, nunca llegará a nada.

martes, 1 de febrero de 2011

Oscuridad. Suspiros repentinos. Manos que se cruzan, divertidas, ligeras. Desabotonan, buscan, encuentran. Una caricia, un beso. Y otro beso y una camisa que resbala. Un cinturón que se abre. Una cremallera que baja lentamente. Un salto. En la oscuridad pintada de oscuridad. Feliz de estar allí.. Oscuridad hecha de deseo, de ganas, de ligera transgresión. La más hermosa, la más suave, la más deseable. Coches que pasan veloces por la carretera. Faros que iluminan como un rayo y desaparecen. Ráfagas de luz que dibujan bocas abiertas, deseos suspendidos, sufridos, alcanzados, cumplidos, ojos cerrados, luego abiertos. Y más y más. Como entre las nubes. Cabellos alborotados y asientos incómodos. Manos que proporcionan placer. Bocas en busca de un mordisco y autos que continúan pasando, tan veloces que nadie tiene tiempo de reparar en aquel amor que sigue el ritmo de una música al azar, procedente de la radio. Y dos corazones acelerados que no frenan, que están a punto de chocar dulcemente.