Ni debo, ni quiero.. pero es así. Pasáste de ser un simple capricho pasajero a ser lo único que ronda por mi cabeza día y noche, porque eres tan sumamente esencial para mí como lo es el aire en los pulmones creéme. Y no se si estaré
haciendo lo correcto, en no olvidarte, en arriesgarme a quererte.. Pero si no lo intentamos, sería como darlo todo por perdido, ¿no?
vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gasoil. Me angustia el cruce de miradas, la doble dirección de las palabras y el obsceno guiñar de los semáforos. Me arruinan las prisas y las faltas de estilo, el paso obligatorio, las tardes de domingo y hasta la línea recta. Me enervan los que no tienen dudas y aquellos que se aferran a sus ideales sobre los de cualqiera. Me cansa tanto tráfico y tanto sin sentido. Parado frente al mar mientras el mundo gira..."

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