Dos personas completamente distintas. Dos cabezas que no pensaban de la misma manera. Dos corazones que no supieron sincronizarse en el momento adecuado cuando más se necesitaban el uno al otro. Dos caminos diferentes que seguir a pesar de no quererlo.
vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gasoil. Me angustia el cruce de miradas, la doble dirección de las palabras y el obsceno guiñar de los semáforos. Me arruinan las prisas y las faltas de estilo, el paso obligatorio, las tardes de domingo y hasta la línea recta. Me enervan los que no tienen dudas y aquellos que se aferran a sus ideales sobre los de cualqiera. Me cansa tanto tráfico y tanto sin sentido. Parado frente al mar mientras el mundo gira..."
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