Caminamos, de la mano y sin mirarnos.. Pero diciéndonos todo con la boca cerrada.
-Soy tan feliz a tu lado, de verdad, no quiero que esto acabe nunca pequeña.
-Yo lo soy más que tú, por fín juntos, gracias por esperarme gordito..
Y sin haber dicho palabra alguna nos damos la vuelta y nos miramos; no ha transcurrido apenas un segundo y nos sonreímos. "Que sonrisa tan bonita tiene, me encanta.. Cómo él" -pienso mientras me dedica una y me acaricia la cara despacio- Y me besa, y le beso, y nos besamos como si fuese la primera vez que lo hacemos.. Cerrando los ojos y dejando la mente en blanco, solo nosotros, ni nada ni nadie más importa en este momento. Volvemos a hablar pensando, nuestras bocas están ocupadas.
-Podría estar así todos los días y a todas horas, no hay cosa que me guste más, créeme.
-A mi si que hay algo que me guste más que tus besos..
-¿El qué?..
-Tú.
Paramos de besarnos y él me vuelve a sonreir, nos encanta hablar con la cabeza y con la boca, pero a nuestra manera, ya que siempre nos entendemos.. Las palabras son algo secundario. Que los dos queramos que sea para siempre no quiere decir que vaya a ser así, pero disfrutamos disfrutando cada momento juntos, y eso es lo que nos hace más fuertes.
vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gasoil. Me angustia el cruce de miradas, la doble dirección de las palabras y el obsceno guiñar de los semáforos. Me arruinan las prisas y las faltas de estilo, el paso obligatorio, las tardes de domingo y hasta la línea recta. Me enervan los que no tienen dudas y aquellos que se aferran a sus ideales sobre los de cualqiera. Me cansa tanto tráfico y tanto sin sentido. Parado frente al mar mientras el mundo gira..."
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