Acógenos a los dos, envuélvenos con abrazos de prosperidad y posteriormente susúrranos. No buscamos la solución, buscamos las fuerzas. El ser humano deja fluir, pierde la razón y sin quererlo, sin saberlo, va tras esa señal. Señal subjetiva. Metamorfosis de nuestras mentes, ahora esclavas intrínsecamente fruto del sinsentido, de la necesidad. La lógica perdió su lógica una vez puestas las cartas sobre la mesa. Sinuoso caminar errático de dos. Noviembre, recondúcenos.
vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gasoil. Me angustia el cruce de miradas, la doble dirección de las palabras y el obsceno guiñar de los semáforos. Me arruinan las prisas y las faltas de estilo, el paso obligatorio, las tardes de domingo y hasta la línea recta. Me enervan los que no tienen dudas y aquellos que se aferran a sus ideales sobre los de cualqiera. Me cansa tanto tráfico y tanto sin sentido. Parado frente al mar mientras el mundo gira..."
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