Tras una larga espera, recibimos lo merecido, pues no era menos dadas las caídas y las heridas a medio cicatrizar en nuestro viaje hasta el día de hoy. El viaje de nuestra historia, o la historia de nuestro viaje, que suena un poquito mejor. Ahora lo tenemos, nos ha llegado el turno, y al fín vino a recibirnos a hora punta el Tiempo, encargado de darnos amplio margen para abrir las alas y pensar poco. Y ahora, ¿ahora qué? Tenemos tanto que ni sabemos por donde agarrarlo, por donde empezarlo, estrenarlo, aprovecharlo. Y, ¿no suena terriblemente fantástico? Feliz verano Amor.