El amor, las relaciones, los sentimientos.. no se fundan en una razón prudente. Por eso no me gusta hablar de amores imposibles sino de amores improbables. Porque lo improbable es por definición, probable. Lo que es casi seguro que no pase, puede pasar. Y mientras haya una posibilidad, media posibilidad entre mil millones de qué pase.. Merece la pena intentarlo.
vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gasoil. Me angustia el cruce de miradas, la doble dirección de las palabras y el obsceno guiñar de los semáforos. Me arruinan las prisas y las faltas de estilo, el paso obligatorio, las tardes de domingo y hasta la línea recta. Me enervan los que no tienen dudas y aquellos que se aferran a sus ideales sobre los de cualqiera. Me cansa tanto tráfico y tanto sin sentido. Parado frente al mar mientras el mundo gira..."
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