vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gasoil. Me angustia el cruce de miradas, la doble dirección de las palabras y el obsceno guiñar de los semáforos. Me arruinan las prisas y las faltas de estilo, el paso obligatorio, las tardes de domingo y hasta la línea recta. Me enervan los que no tienen dudas y aquellos que se aferran a sus ideales sobre los de cualqiera. Me cansa tanto tráfico y tanto sin sentido. Parado frente al mar mientras el mundo gira..."
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jueves, 14 de octubre de 2010
Tal y como dicen, el amor es ciego. No elegimos ni a quien querer, ni de que forma.. de esa manera, cuando ese sentimiento llamado amor empieza a recorrer todo nuestro cuerpo, nos sentimos tan.. ¿bien?, ¿tan diferentes?. Nos dejamos llevar y queremos creer que todo saldrá bien, que esta vez sí es el adecuado. El amor nos ciega y nos impide ver mas allá de su rostro y de sus dulces te quiero.. acostumbramos a darle demasiadas esperanzas cuando en realidad, todo pende de un hilo. Que en cualquier momento y cuando menos te lo esperas.. puede romperse. Y cuando eso ocurre, ya no hay vuelta atrás.
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