Qué bonito a veces presumir y que soez aquello de alardear. Quiere bien mas solo tratándose de querer sano, y no de ambición o de impulsos de arrebatar. La envidia no es mala por definición, no impide alegrarse por el otro y mucho menos tiene porqué ser deshonesta. Se humilde por naturaleza.
vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gasoil. Me angustia el cruce de miradas, la doble dirección de las palabras y el obsceno guiñar de los semáforos. Me arruinan las prisas y las faltas de estilo, el paso obligatorio, las tardes de domingo y hasta la línea recta. Me enervan los que no tienen dudas y aquellos que se aferran a sus ideales sobre los de cualqiera. Me cansa tanto tráfico y tanto sin sentido. Parado frente al mar mientras el mundo gira..."